sábado, 11 de noviembre de 2017

PILUCA Y PRUDENCIO -22-

                                                                                                                                       
                                                   
                                                                    PILUCA BENOIT
                 El vuelo de la razón siempre tiene un sueño que se  hace realidad,
en su sazón va subiendo los escalones para coger la estrella 
que pueda iluminar tantos méritos que deseamos conquistar.

Pues bien sabes, que entre tú y yo hay un toque especial,
donde  su tiempo advierte, entre adjetivos y verbos en Amar.

Tiempo que quizá irá fraguando los sentimientos
que puedan conducir esa obediencia de un tiempo
donde haya fuego prendiendo la llama con Amor y méritos.

Mientras, que los poemas sean Amor y el Amor sea la magia
que ha de comenzar contigo y con esos poemas que no hay duda
ser a enamorar.

 Bien somos lienzos
que van pintando los pinceles de nuestras letras
y algún día llegaremos a querernos como pajaritos
que disfrutan en su rama.
                                                        
                                                           PRUDENCIO ARBOLEA
Pues bien advierto todo el verbo Amar ya que en esmero mío
ha querido quedar, eso que tanto quiere mi corazón sembrar
siendo el Amor una bella  joya para su estrella iluminar.

Y que nunca, nunca deje de ser excelso pues cada prenda mía
es propiedad de tu ser.

Y en pedir, bien  pido salir de mi cautiverio para poderte tener
en mis brazos y en mi alma para  nunca poderte perder.

Déjame cariño abrir mis manos  y llenarlas de ti;
Déjame encontrar mi lugar en ti y solo contigo me sienta feliz;
Déjame enseñarte mis verdades ocultas para mi corazón entregarte;
Déjame Amor entrar en tu mente, en tu alma y un trocito de tu cuerpo;
Déjame descubrir la llama de ese Amor que guardas
para encender la llama  de tu querer;
Déjame ser tu poesía la que siente mi corazón por tu ser;
Déjame, por favor, vivir en ti con mis ansias de querer.

                                                              Pilar Novales 


viernes, 10 de noviembre de 2017

PILUCA Y PRUDENCIO -21-


PILUCA
¡Tengo alegría al llegar la noche, tú eres ángel,
 proteges  el alma mía en el manantial de las aguas de la vida!

De pétalos de Rosa se ha formado un camino en el cielo
va buscando las miradas de nuestros anhelos.

Entre celeste y rosa con inmaculado blanco,
se van creando  trajes de mariposas
engalanándose la luna al regalo de las  miradas.

Vestida  ella de purpurinas y blancas gasas,
Infinitas ilusiones y sueños van con sus dones
en  ser cierta  la gracia del Creador
adornando  la  noche que ofrece  fiesta
con  nubes de dulces sabores

Con su traje de cola deslumbra  la luna al despedirse el sol
con sentir de su provecho y bendición.

Desnudando su cara en el mar o en el río al caminar,
son sus frescas aguas de miel madurando  la fruta
de entendimiento para  la inspiración
de tantas ilusiones  que ha de lograr nuestro corazón.  

PRUDENCIO
A la luz de la luna he escrito un poema para ti,
a la luz de la luna y al son  de mi guitarra,
se van uniendo las cuerdas con  una  sinfonía,  de  ser tú,
siempre para mí  una dulce  melodía.

Quisiera ser  jardinero,  convertirme  en  clavel
para  enamorar  
a esa tu rosa que tanto me puede dar en felicidad.

Quisiera ser una nube, perderme entre fábulas y cuentos
sin arrugas  en lo infinito y poder contigo volar.

Quisiera andar con pasos lentos para poder aspirar, 
correr el tiempo y dejar de llorar.

Quisiera   tanto  mi   pasado   olvidar,  tocar   las  palmas  y  cantar 
en  el universo de la verdad.

Quisiera tanto llenar mi mundo de color,  flotar sobre el misterio
que se pueda desvelar, cuando tú de mí, te puedas enamorar.  

                                                          Pilar Novales

                                                              

martes, 7 de noviembre de 2017

PILUCA Y PRUDENCIO -20-


PILUCA
Como quisiera ser amazona de plateada cabalgadura 
cabalgando al infinito de tu ser y  refugiarme en ti.

Con alas en  Rocinante, fiel caballo de don Quijote,
como quisiera ser  Musa de tus pensamientos…

Como quisiera, como quisiera ser una hormiguita 
para cosquillear en tu piel
acariciando tus pupilas en cualquier amanecer…

Y volar por esos mares de ensueño para hervir la sangre,
aún entre las hiperbólicas formas,
que el vuelo de nuestras alas nos pudiera permitir.

Extasiada la mirada renacer en una nueva tierra,
sin fronteras, entre el polvo de estrellas,
composición de nuestra riqueza  del bien hacer y vivir.

Y en ser una rosa, bien se han de  vendar sus espinas con cintas de seda 
para que no hieran dando sus pétalos suavidad y exquisita  ternura.

Feliz humildad de talentos donde huyan los lobos y se rindan al Amor,
 tú, Prudencio, eres hombre de pensamientos sanos
que suspiras entre Venus y Cupido
con sangre en las venas de un halo en tu querer infinito.

Ser de inmortales y lícitos sentimientos, un sueño para la vida
de esa aurora hechicera que sonríe cada amanecer.

PRUDENCIO
Sabes que tengo alegría cuando llega la noche serena
aunque estén las cortinas del cielo cubriendo la ventana de la luna.

Siempre está tu melodía presente, aguda la mirada cuando el corazón siente 
la energía del momento, porque el  corazón,
está dentro de la armonía del encuentro.

En buscar su reinado debe ir la Humanidad hacia la Luz de lo Eterno,
 ese Amor de lo creado,  que como ser  físico  se advierte
a través del propio Amor, ese sentimiento  humano
 removiendo  la tierra para sembrar la semilla
que fecunde el tiempo de Amor y Paz en este mundo perecedero.

Semilla de nuestra conciencia, mandos del corazón,
que sienten el palpitar de lo infinito en su presencia
en busca de nuestra existencia estar listos para el viaje,
para esa revelación de la divina potencia.

¡Potencia de Energía Divina que tú bien entiendes la razón!
¿Pero sabes Piluca  qué deseos ahora tengo yo?
Ni más ni menos que encontrarme contigo con un besico
en el lecho de las hojas que deleita el otoño,
donde reciclar como ellas la vida,
buscando las alegrías de no ser vacías nuestras letras.

                        Pilar Novales


FEDERECO GARCÍA LORCA



LA CASADA INFIEL
Y que yo me la llevé al río 
creyendo que era mozuela, 
pero tenía marido. 

Fue la noche de Santiago 
y casi por compromiso. 
Se apagaron los faroles 
y se encendieron los grillos. 
En las últimas esquinas 
toqué sus pechos dormidos, 
y se me abrieron de pronto 
como ramos de jacintos. 


El almidón de su enagua 
me sonaba en el oído, 
como una pieza de seda 
rasgada por diez cuchillos. 
Sin luz de plata en sus copas 
los árboles han crecido, 
y un horizonte de perros 
ladra muy lejos del río. 

Pasadas las zarzamoras, 
los juncos y los espinos, 
bajo su mata de pelo 
hice un hoyo sobre el limo. 
Yo me quité la corbata. 
Ella se quitó el vestido. 
Yo el cinturón con revólver. 
Ella sus cuatro corpiños. 
Ni nardos ni caracolas 
tienen el cutis tan fino, 
ni los cristales con luna 
relumbran con ese brillo. 
Sus muslos se me escapaban 
como peces sorprendidos, 
la mitad llenos de lumbre, 
la mitad llenos de frío. 

Aquella noche corrí 
el mejor de los caminos, 
montado en potra de nácar 
sin bridas y sin estribos. 
No quiero decir, por hombre, 
las cosas que ella me dijo. 
La luz del entendimiento 
me hace ser muy comedido. 
Sucia de besos y arena 
yo me la llevé del río. 
Con el aire se batían 
las espadas de los lirios. 

Me porté como quien soy. 
Como un gitano legítimo. 
Le regalé un costurero 
grande de raso pajizo, 
y no quise enamorarme 
porque teniendo marido 
me dijo que era mozuela 
cuando la llevaba al río.

PILUCA Y PRUDENCIO -19-


PILUCA
Cuantas veces busco  la luz de la luna, ese manjar de placer
sintiendo  ser la joya de los sueños, de tu querer.

Y en ser mis labios guinda, guardo para ti el dulzor
pues muy  engalanada  la luna dícese ponerme muy cerquita de ti.

Bien el Amor del alma, en cualquier lugar, ofrécele su nobleza
al frescor de la brisa de un querer...

Nunca la palabra poética  quedará vacía,  si  bien tiene en el regazo, brillantes pupilas de Venus o de  Cupido sin ser falsa locura,
ni ser ciegos devaneos.

Y la noche se hace quieta esperando las campanas del amanecer
y una rosa o una azucena siempre estarán para ti, para mí…

Sé que nunca es quimera un sueño que forjó el alma,
y la pasión, lo fraguó sobre la esencia y cordura
de un juicio de prudencia y sensatez.

Pues bien como Cupido te veo ser un dios en toda regla,
más en sentirte poeta, a ese tu dios  de las letras me encomiendo.

Y en ser celoso mi tiempo de amanecer, a buen recaudo te guardo,
como verdadero galán divino en el Templo de mi Amor.

No temas, esas letras tuyas del fondo onírico,
soñador de tu ser transparente en  lealtad, serán un premio de Amor.

PRUDENCIO
¿Recuerdas Piluca? Entre el polvo de estrellas una noche de verano
te encontré con la luz de la luna cuando pone su espejo en el mar.

Entre las olas sedantes que  relajan al caminar, en aquella luz,
 ya en tiempos te pude imaginar…

¡Cuántos momentos relajados ofrecen los caminos del mar!
Blanca paloma, alegre, juguetona como las olas del mar donde encontré la razón para amarte en silencio mi corazón.

Y disueltos como ese polvo de estrellas, quedaron en el aire los suspiros  de buscar el  encuentro, los latidos inquietos para poderte Amar
mi  dolido corazón.

En la nube más alta te invité a volar con los vientos de Eolo
para formar un nido como gorriones en la cálida burbuja de nuestro ser.

Impulso generoso de querer ver tu noche y tu amanecer entre el éxtasis 
que llena la vida del querer.

 Quiéreme, por favor, con ese hilito de oro que tiene tu corazón, 
únelo al mío para que brillen los dos como el sol.

                                                       Pilar Novales

Registro de propiedad.                                                                                                             


lunes, 6 de noviembre de 2017

PILUCA Y PRUDENCIO -18-


PILUCA
Si bien pudiera, un capricho yo quisiera,
 y en buscar en mi ser miel y canela
a ti ese dulzor  te diera.

Pues bien en pretender quiero
 escuchar la voz que tu corazón inspira
en el interior de tu pensamiento, que a mucho,
 de tu ser debe llevar de tu  emisor la lira.

Abrir tu maleta quisiera
ver el equipaje de tu corazón inquieto,
ese  capricho yo bien  quisiera, quisiera…

Quisiera tantas cosas de ti, tantos momentos cercanos…
Quisiera vendar las muchas penas que se adueñan de tu piel,
que hieren el caminar de tu alma de niño grande,
que siente y palpita
 no siendo deseo mantener en ti ninguna hiel.

Y entre juegos y miradas encender la sonrisa de tu sueño
cuando despierta la aurora rompiendo los besos
en noches de primavera…
Apagar la soledad, buscar contigo una vida nueva,
sentir el gozo de la armonía de la conformidad primera.

PRUDENCIO
Manjar de gusto y placer, aliento, joya de mis sueños,
Venus al despertar la fuerza de mi pecho entre la devoción,
 el entender y  fascinar los juegos del alma del querer.

Cuando la dicha del frenesí  de la palabra enciende sus ojos
es porque  ¿sabes? yo me hice poeta para ti.

Eres copa, cristal transparente y sereno para mí,
donde cualquier hombre puede embriagarse de ti.

De esas frescas playas de tu querer, fiel aroma de tierna  poetisa,
palabras  divinas salen del sentir de mi mano, y cuantas veces imagino tenerte junto a mí, muy cerquita, a mi  lado.

Con melodías  y cantos, con  locuras y decencia de poeta 
que  anda metido en hechuras de la metáfora para sentirse en ti feliz.

Dialécticas formas funden el broche de palabras
como amapolas al despertar, y se abren hendiduras,
de esperanzas para ensalzarte como altar de  virtudes.

Botón de alegría y gozo para sujetar el tesoro de haberes
que el cielo  bien te diera en don.

Ensayos donde encontrar la risa quitando la fatiga, 
la espera anhelante de encontrarte junto a mí.
¡Tesoro de mí sediento para beber en ti!

Y cada noche te espero entre los ensayos del corazón,  
en la sencillez, en el silencio para decirte esa cosita que a la luz de la luna,  
un dulce Amor de un enamorado debe saber.

¡Oh, silencio que ondulas el frescor e inclinas la frente al salir el Sol
con  la reverencia de la espera de un cariño!

Y se abre la flor, y se oyen los pasos como el crujir de las hojas secas
de un árbol al caer de sus ramas…

Y se funde la imaginación buscando la mirada de las almas
donde las damiselas hojas se pudieron desprender.

Se encienden las pupilas al dar la vuelta el viento
trayéndote en volandas sobre esa nube
que ha de llenar nuestra eternidad.
¡Tiempo de inspiración buscando rincones de regocijo y calor!

Y juguetean las hojas al encuentro de las letras escritas
que van en mi  lúdico  y atrevido pensamiento
donde podrá ser aposento para ti.

                                              Pilar Novales

Registrada