miércoles, 13 de junio de 2018

AL VUELO DE GAVIOTAS

Voy preguntando a la noche
dónde están los sueños
que abrigan el alma
viajando en la distancia
con alas de gaviota
buscando abrazos y caricias.

Emblema de sentimientos,
orgullo de grandeza
viajando en la distancia
con fuerza de poetas.

Abrazos de dicha
como las dulces aguas de los ríos
cuando se abrazan con el mar,
con el dulzor de su alegría
navegando con las olas y su cantar.

Ese cantar misterioso
que tienen las almas al volar
enlazando momentos,
colores y miradas
para olvidarnos del mundo.

Esa la libertad de ir amando,
de sentir lo eterno,
esa nirvana oculta
para poetas  y poetisas.

Jugando con el don de la palabra,
del sentimiento, la energía
del corazón y del alma.

Bajo el oscuro cielo
se enciende la luna
guiándome una estrella
que bien seduce el encuentro
de tan esperado abrazo
en el camino de los sueños.

             Mª Pilar Novales

     Registrada                                                               


sábado, 9 de junio de 2018

UN DON JUAN

APOLO CON LAS MUSAS

Está usted hecho un “don Juan”
con bigote cortito y algo más
y esas  vidas
que maneja entre sus manos
es un hecho palpitante
que le permiten amarle.

Y con rima o sin rima
la caricia es constante
pues siempre los suspiros
va haciendo eco
porque saben que un beso
y otro beso…
es una gota de Rocío
que en una y otra boca de sus musas
va quedando preso.

                                     Pilar Novales


viernes, 8 de junio de 2018

CUANDO ÉL LA MIRABA

Envidia le tengo al agua cuando te encuentro sentada
en la orilla del río que con un libro y una rosa,  
vas leyendo entusiasta  de entre sus hojas la prosa.

Y veo tus ojos como estrellas despistando
su mirada entusiasta tan cerquita de la orilla.

Refugio de mis sueños, alegría de mis días
donde yo me adueño con tu sentir de melodía.
Y quiero soñar que tú eres como una sonrisa mía
asiéndome a esa rosa perfumada
para toda la vida mía.
Y sigo bajo el manto de la vida a veces con lágrimas
que van enturbiando mi mirada de mi triste destino
entre tristezas y aplausos ajenos.  

Y  en ese doloroso respeto anda mi recato
encadenada mi alma  sin apenas poderle saludar,                   
viéndote con otro hombre va mi  encanto,
el que anhela en poderte besar
ahogándose  mi sentir y mi orgullo.

Y miro al cielo sabiendo que no te podré  besar
y bien busco mis alas
para tan solo mi alma poderte amar.


Autora Pilar novales fandos

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domingo, 27 de mayo de 2018

¡POBRE ANTONINO!

Envidia le tengo al agua 
cuando te encuentro sentada
en la orilla del río entre rosas
y voy leyendo de tu ser la prosa.

Y veo tus ojos como estrellas despistando
su mirada entusiasta tan cerquita de la orilla.

Refugio de mis sueños, alegría de mis días
donde yo me adueño con tu sentir de melodía.

Y quiero soñar que tú eres como una sonrisa mía
asiéndome a esa rosa perfumada
para toda la vida mía.

Y sigo bajo el manto de la vida a veces con lágrimas
que van enturbiando mi mirada de mi triste destino
entre congojas mías y aplausos ajenos.  

Y  en ese doloroso respeto anda mi recato
                  encadenada mi alma  sin apenas poderte saludar,                   
viéndote con otro hombre va mi  encanto,
el que anhela en poderte besar
ahogándose  mi sentir y mi orgullo.


Y miro al cielo sabiendo que no te podré  halagar
y bien busco mis alas
para tan solo mi alma poderte amar.

                                         
                                         Pilar Novales
Registrada                                                                                  





lunes, 21 de mayo de 2018

TE QUISIERA ENCONTRAR

Cada mañana, al despertar la Aurora,
te quisiera encontrar
en el Cola Cao de mi desayuno.

En ese dulzor afrodisiaco
con el  sabor a chocolate buscando en ti,
ser mi guía y mi aliento
manteniéndome  así
para que  todo el día seas mi suspiro,
seas el arte de mi imaginación.

Mi alegría mi aliento.
ese mimo, que a veces,
pasa desapercibido
en el transcurso de mis días.

Te quisiera encontrar
para sentirme adornada
por tu poético pensamiento,
 con esos besicos
que corren por tus labios
como la sangre por tus venas
llenando mis huequecitos
 con muchos de tus versos.

De esos tus anhelos
los que son ofrenda
navegando  entre los juegos
entrelazados en el lecho
que ofrece la fortuna
con sabanitas de hilos
y bordaditos finos. 

                                    Autora  Pilar Novales

                         Registrada                                                                                             

sábado, 19 de mayo de 2018

EL CONCIERTO DE CADAQUÉS

EL CONCIERTO
ORQUESTA DE CADAQUÉS

Gotas de agua flotan
del manantial de la vida
al despertar la Aurora
con su orquesta de primavera.

Quien te iba a decir Beethoven
que iba a quedar tu música
en venideros espíritus
llenando sus inteligencias
de tus notas, ese solfeo de almas.

Dignidad que siento correr
por  la sangre de mis venas
al traspasar por mi piel
la  energía que vibra
de la enardecida orquesta.

Galanteo de cada nota,
del sexto sentido del alma
que transmite el autor
en la benéfica calma.

Quedando en lo infinito
esas alas del vuelo del piano,
esas alas de violines
en las manos de los artistas
sedientas de alegrar momentos
con la savia de sus talentos.


¡Orquesta de Cadaqués, 
colofón de grandeza
pues bien la música es Amor
porque brota del corazón
siendo su hermana la Poesía,
un sufrir es su madre
hasta conectar el corazón del mismo Amor!

Magnífico concierto que tuve la suerte de disfrutar en el AUDITORIO DE ZARAGOZA

                                        Pilar Novales

DE GARCÍA LORCA


Mi corazón oprimido 
Siente junto a la alborada
El dolor de sus amores
Y el sueño de las distancias. 
La luz de la aurora lleva
Semilleros de nostalgias
Y la tristeza sin ojos
De la médula del alma. 
La gran tumba de la noche
Su negro velo levanta
Para ocultar con el día
La inmensa cumbre estrellada.

¡Qué haré yo sobre estos campos
Cogiendo nidos y ramas
Rodeado de la aurora
Y llena de noche el alma! 
¡Qué haré si tienes tus ojos
Muertos a las luces claras
Y no ha de sentir mi carne
El calor de tus miradas! 
¿Por qué te perdí por siempre
En aquella tarde clara?
Hoy mi pecho está reseco
Como una estrella apagada.

                    Pilar Novales