jueves, 7 de noviembre de 2013

EL TREN DEL SUEÑO



Aunque siempre despistada
llegué a la estación,
subí al tren del sueño
y en la nostalgia del querer
encontré el Amor.
Fue una seducción
llena de encanto y color.
Me llamaron sus cinco rosas
una de cada color,
cada rosa una tarjeta
tenía en su interior…
“Completo el verbo Amar
para poder acertar
el buen fruto
que tiene el Amar.”
¡Qué voz! parpadeó el Amor.
Quédate conmigo
no me quieras olvidar
he subido a tantos trenes
que de éste no me quiero apear.
Verás…
Cuando el sueño quiera despertar,
nos querremos mucho más,
nunca mi Caricia te podrá penar
nos espera la felicidad,
esa que nos ofrece
la dicha de la Eternidad.
                      Pilar Novales



¡TODOS A DORMIR!!


Se duermen los niños,
se duerme su Amor
y las nubes muy modosas
buscan conquistar el Sol
y él por sus ventanas
se asoma para decir adiós.
Se para en el camino
que le ha trazado el mar
con la inmensidad de colores
que ofrece su nanita y su cantar
diciendo con alegría
que se marcha a descansar.
Entonarán sus ojos
paisajes, pueblos y ciudades
hacia los muchos encantos
que la Luna trae entre bondades.
Quedando en la arena
los recuerdos y reflejos
y los castillos que los niños
al sentir de ser espejos,
hayan podido formar.
Y en la ilusión de los sueños,
la infancia seguirá en gozar
compensando sus vidas
hasta despertar.
                                    Pilar Novales




DE LAS VIRTUDES


En parecerse a una ciencia,
las virtudes despiertan
siempre la voz de la conciencia.

Tanto en las cuatro cardinales:
prudencia y fortaleza,
justicia y templanza
como en las tres teologales:
fe, esperanza y caridad.

En despertar el sentido de la vida,
mas al sentir alguna olvidada
y al hecho de su veracidad,
van recuperando valores.

En ser conciencia acertada
se desarrollará la bondad,
que sin duda es el atino
del Amor que da capacidad.

En la dureza de la vida
motivarán el entusiasmo
a favor de la existencia
del sensitivo ser humano,
quedando altruista el alma
y gloriosa la conciencia. 

                Pilar Novales



miércoles, 6 de noviembre de 2013

CUANDO SE ENCIENDAN MIS OJOS



Cuando se enciendan mis ojos entenderé el dar gracias a Dios por vivir. Por llegar al mundo para crecer mi alma y entender que el ser humano ha de aprender la savia del Amor sin presunción, acaso, será la humildad eslabón de virtud y talento para “persuadir” dificultades que como trampolín de inquietudes se presentarán.

Pero entenderé que la caída no es una derrota sino un aprendizaje hacia lo sublime. Entenderé que la vida tiene nombres propios y hay que tomar el timón del barco de nuestra propiedad que es el “YO” de cada ser humano.

Entenderé que la cosecha de nuestra vida es según hayamos sembrado, y que aunque no siempre el tiempo vaya a favor, hay que ser fuertes para el trabajo encomendado por ese Dios supremo que nos mandó al mundo para reciclarnos, para aprender y enriquecer nuestro espíritu.   
                                                                                                                                                           Pilar Novales




martes, 5 de noviembre de 2013

CUANDO SE ENCIENDAN MIS OJOS



Cuando se enciendan mis ojos entenderé el dar gracias a Dios por vivir. Por llegar al mundo para crecer mi alma y entender que el ser humano ha de aprender la savia del Amor sin presunción, acaso, será la humildad eslabón de virtud y talento para “persuadir” dificultades que como trampolín de inquietudes se presentarán.

Pero entenderé que la caída no es una derrota sino un aprendizaje hacia lo sublime. Entenderé que la vida tiene nombres propios y hay que tomar el timón del barco de nuestra propiedad que es el “YO” de cada ser humano.

Entenderé que la cosecha de nuestra vida es según hayamos sembrado, y que aunque no siempre el tiempo vaya a favor, hay que ser fuertes para el trabajo encomendado por ese Dios supremo que nos mandó al mundo para reciclarnos, para aprender y enriquecer nuestro espíritu.
                                         
                                                                                                                                                     Pilar Novales




YO SOY


Yo soy mi vida,
soy mi Amor,
soy mi amante
y mi Amador.

Yo soy mi camino,
su desatino
o su animación
sobre la rectitud
al ánimo de la perfección.

Yo soy mi alumno
y mi profesor,
soy activo y pasivo,
agua fuego y mi apaciguador.

¡Alma, mente y cuerpo de mi ser
qué más quiero
si en llegar el dolor,
está em mi el consolador!    

                              Pilar Novales





lunes, 4 de noviembre de 2013

LA SUAVIDAD DE LAS ROSAS


Para la suavidad de las niñas
sueñan las rosas
con cintas y sedas
para ponerse lazos
y cubrir sus espinas…

…Y siguen soñando amorosas
que nada de su cuerpo hiera.
Dormirán tranquilas
y al despertar las auroras
abrirán sus pétalos y sus galas.

Con sus vestidos risueños
llegarán las mariposas
se posarán en sus pétalos
y besarán sus sedas

Aprenderán sus almas
a pulir sus destinos,
se llenarán de glorias
y las admirarán los cielos.

Nunca quedarán heridas
las manos de la inocencia,
siempre con dulzor y alegría
ofrecerán su aroma y lozanía.  


                              Pilar Novales