jueves, 21 de noviembre de 2013

AMANECER DESPIERTO



La barca de la vida
tiene bailes de entusiasmo,
en la noche serena baila contigo
la palabra de primavera
al calor de mis versos.

Tú, inspirador de mis letras,
galán de entendimientos
cantando las flores al sueño
de nuestro amanecer despierto.

Ardientes tus manos
entre las sombras eternas de misterio,
desnudan mi piel encontrando tu mirada
el suave perfume de mi ser.

¡Oh, Amor sediento
sobre los himnos de trigales de inocencia
con el dulzor de la miel…! 

Nunca olvides la ternura de mis besos,
la esencia siempre
de nuestro amanecer despierto…
                        
                         Pilar Novales
Para Betty Elena Lince con cariño.





miércoles, 20 de noviembre de 2013

FELIZ INFANCIA


Es la infancia preferencia
con el Sol de su inocencia
creciendo sus flores
con sus buenas referencias.

Siempre su imaginación
se encuentra en fiesta
con la alegría del corazón
y las estrellas predilectas
brillando con su emoción.

¡Flores de infancia,
mirada de dulzores
con blancas alas
volando sus emociones!

¡Qué feliz eres infancia,
quién te pudiera tener
con tu digna y feliz creencia
de la fuerza de tu inocencia!
                        Pilar Novales






A MI PERRITO QUERIDO


Perrito amoroso
tú eres la razón
de hacer feliza un niño
lo mismo que a un mayor.
Cuando la precaria situación
asoma con la soledad o el dolor,
como fiel lazarillo de tu amo
apoyas amoroso y sin condición.
Al remitir la pena o el dolor
la sonrisa vuelve a su posición
y ausente de cualquier rencor,
crece tu florecita amorosa
y tu nube de color
saliendo feliz con tu amo
a la calle o al jardín
con total y sumisa emoción.
¡Oh, perrito amoroso
que con tu dulce silencio,
comprendes sentimientos,
y buscando quereres
das alivio a sufrimientos
llevando en tu ser el don
de ser agradecido en ternura
rindiendo plaitesía a tu amo
hasta entrado en la sepultura.

                         Pilar Novales



martes, 19 de noviembre de 2013

MONÓLOGO DE ARMANDO

Contigo querida Higuera todo el año me parece primavera, además, tienes nombre masculino por tu tronco y femenino por tus ambrosías. Como una novia eres para mí en este mí huerto que tanta dicha y compañía me produce.
Eres un árbol pequeño de la familia de las moráceas, tus hojas son lobulosas y que buen fruto me vas dando en el tiempo de otoño  ofreciendo a mí paladar los sabrosos higos o las brevas que unos y otras vais  en el momento que os toca crecer.
En realidad no das un fruto solo sino tus higos son una infrutescencia (un conjunto de frutos con más de setecientos cincuenta especies de higos diferentes entre lo comestibles y los que no se comen) Ya sé querida Higuera que vienes de Asia Occidental aunque te expandiste por todo el Mediterráneo. A mí me ofreces el fruto en los primeros fríos de otoño.
Además yo te cuido todo el año y tú me respondes con la sombra que me das en tiempo de calor. Ornamentas mi huerto de maravilla impregnando todo de tu delicado aroma. Una hamaca tengo bajo tu sombra y tu gozoso halago y armonía.

De vez en cuando voy vigilando mis gallinas, ya sabes, querida higuera, me dan unos huevecitos a diario, que como es natural, no consumo todos los que ponen las gallinas y los vienen a buscar las vecinas. Mis huevos les resultan buenos y sabrosos como las brevas que de todo les apetece. Siempre me quieren pagar algo por lo que llevan a su casa. Yo se les doy con todo mi Cariño. Dicen que si soy feliz. No sé qué te diga pero tengo la sensación de tener cuanto me hace falta.

Mi huerto de verduras y otros frutales que también comparto, flores con sus misteriosos aromas… Soy silencioso, ya lo sabes, pero es que pienso que hasta de alguna palabra que pueda expresar, las gallinas con su labia lo pueden cacarear y con tanto vecino…

Contigo no hay problema, eres tan discreta que a ti muchas cosas te las puedo contar aquí en nuestra intimidad. Te confieso que tuve una novia que me dejó por otro,  fui a buscar la luna y cuando volví otro más listo que yo la conquistó.

Me había enamorado con el corazón y con el alma. Tuve que ahogar mi orgullo y venirme a vivir al campo para evitar la vergüenza ajena. Que si era un calzonazos, que no tenía memoles por habérmela dejado quitar y…

Así en este pueblo todos me quieren porque no saben mi vida ni milagros. Ya sabes que el hijo, el que tuve de joven, se lo llevó su madre y si te he visto no me acuerdo. Claro, me pidió la luna y un trabajador honrado y modesto sin más pertenencias que mi juventud y un futuro a formar…

Al heredar un poquito de mis padres y algún ahorrito, la busqué y le di lo que tenía.  Lo hice para mi hijo, pero ella, altanera bien floreada, altiva, como una señorona con brillo de riqueza permanente ya que bien se veía en el sombrero de cuatro  puntas con ramo floreado de flores secas, Y  nada,  nada dijo cogiendo lo que dignamente le di para atención a la necesidad de mi hijo.

Desde  al poco de nacer el niño que ya se fue,  nunca más me permitió ver a la criatura. Quise tener la conciencia tranquila. Pero sabes, tengo siempre clavada la espina de la paternidad, no te puedes imaginar lo que he podido padecer con la existencia de ese mi hijo que tanto le pude haber querido.

Con lo que pude ahorrar me compré esta casa con huerto, tengo poca pensión pero para mí solamente entre las verduras, los árboles frutales, los huevos y algunos higos tuyos voy ahorrando algo por eso que dicen que si ganas tres guardes por lo menos uno por si “acaso” pero el por si “acaso” te hace ir estrecho y te mueres y queda casi siempre para el diablo.

Perdona, querida Higuera, yo hablo y hablo y tú, sumisa y respetuosa escuchando. Te estoy comparando como si fueras profesional de psiquiatría que escuchan, escuchan con suma atención y al final dan su diagnóstico o recetan. Así, voy a acabar con mis sentires de desahogo.


¿Tú te has dado cuenta, querida mía, que hace algún tiempo nos visita una dama educada, respetuosa y muy digna? Es jubilada de maestra, viuda sin descendencia. Yo no hice ninguna carrera de las que llaman universitarias pero hice una profesión digna.
En el tiempo libre tomé algunas clases de cultura y tomando gusto en aprender, me convertí en autodidacta.  Cuando salgo por el pueblo con las personas cultas y con la gente joven, puedo alternar.

Nunca pensé en enamorarme, con los dos tropezones que tuve, nada de eso. Imagínate, que hace muchos años, que yo aún vivía en la ciudad, vi a una amiga de la madre de mi hijo….
Me quedé pasmado, sin saber nunca nada de dónde paraba… Me dijo, la tal vecina, que se había casado con un terrateniente que era estéril y que al no tener descendencia para su hacienda, la tomó como esposa y a mi hijo como si fuera hijo propio, que le había dado los apellidos… Pero sigo sin saber su paradero.

¿Tú crees, querida amiga, que esta amistad me conviene? A ella no le importa viajar y salir de la rutina. Ha insinuado que las gallinas y todo lo demás, podemos dejarlo durante algunos días, a cargo de alguno del pueblo que los hay de confianza y poder vivir un poco. Yo, por las experiencias que he vivido, un poco ando a la sombra de la vida, sin intimidad con nadie…

Ahora, que ya se hace la hora higuera mía, nos iremos a acostar y mañana, al amanecer el Alba, ya me dirás tu opinión a ver si acaso pudiera yo alcanzar alguna compañía, que, quién sabe si al final en esta tercera edad, que aún dicen que hay una  cuarta edad y que en esta aún se puede crecer y evolucionar. Buenas noches mi atenta y querida Higuera, hasta mañana si Dios quiere.

MÚSICA

Musa de tus expresiones, cascada de entendimientos, melodioso cantar de dioses, lenguaje de la brisa, ríos de agua dulce, lírica de Serafines…

En tus partituras de señorío, al canto de ruiseñores, eres pacífica y armoniosa halago de la Cuatro Estaciones, deleite de los sentidos y de los vientos libertades en loor de los silencios por ser cáliz, lecho de virtudes, relax entre divinidades y flores…

Con tus poéticos sentires, y tu arte de finura y terneces, acaricias a los niños y a mayores entusiasmas.

En alegrías primaverales, sin orgullo de vanidades, vas levantando ánimos al sentir de los talentos, que en regocijo y placer ofreces con tus alientos dulce vigor y hermosura hacia celestiales encuentros.        

                         Pilar Novales      

SE ABREN LOS SUEÑOS

En el tiempo fértil de las emociones y de la nobleza de sensaciones, se abren mis manos acariciando tu piel al sabor de los entendimientos que fusionan los sentires y presencias del Amor.

Como una sintaxis, el silencio de la palabra, va buscando la afirmación de los dioses. Afrodita, con su sonrisa de apoyar al sentir cautivador y sediento, ofrece su protección.

¡Oh, tiempo fértil de ternuras donde el entusiasmo al derretir la miel de sus dulzores, sacia en un misterio de estrellas y colores, el sublime sentir de los sueños! Inspirada memoria que escondes en la noche el placer de de los dioses eternos.


                                      Calíope                                                      

lunes, 18 de noviembre de 2013

¿QUIEN ERES TÚ AMOR?


¿Quién eres tú
Amor del alba,
Amor de la brisa?
¿Quién eres tú
con tu sentir y tu fuerza
que inquietas mis pensamientos
y alerta se pone el alma?
¡Oh gracia y talento
que de emociones llenos
van mis juveniles conocimientos
y como olas gigantes
llenas a tropel
placeres y entendimientos
al arrimo plácido
de las flores de tus aciertos!
¡Ay, alas de primavera
creando sueños…
entre lirios de sabiduría
con tus cantares risueños!
Y en confortar vidas y momentos,
va sonando el arpa de tus caricias
con bellos atuendos
que con tu Belleza inclinas…   
                      Pilar Novales