lunes, 10 de septiembre de 2018

JUNTOS EL ALMA Y EL CORAZÓN

Dícese que dos vidas tenemos
la de vivir y morir.

La vida de la tierra nos enseña,
para la otra vida al cielo subir
donde se nos examinará del Amor.

No se tenga miedo porque como decía Santa Teresa,
“vivir es morir y morir es vivir”.

Y aunque del Amor físico también se trata,
bien debemos entender que se enamoran los corazones
por ser afines las almas para el cielo ascender.

Y no digamos que no cuesta escalar
para desarrollar el Amor
pues lo de “a la primera vista”
hay que tener precaución.

Y sin correr, poquito a poquito,
buscar atentos el color del corazón.

Al revoloteo de las mariposas
será  señal de una razón
que está sonriendo el alma
a la empatía de otro corazón.

Donde el dulzor de la caricia pone el mensaje
desenvolviendo el caramelo bordado de la razón.

Esa dulzura azucarada de besos
donde en la tierra se encuentra el cielo del Amor
hasta volar juntos a otra dimensión.



Pilar Novales

registrosafec                                                                       

viernes, 7 de septiembre de 2018

NUNCA ESTÁ SOLA

La soledad nunca está sola
si el solfeo de la música
permite dibujar el aroma
del corazón de las flores
para dejarlas en el jardín celeste
con su belleza enamorada.

La soledad nunca está sola,
el silencio es compañía
entre olas y sueños,
allí donde el mar es melodía.

Y se hace poética la noche,
las estrellas miran,
la luna pone su broche,
en las miradas que enamoran
mientras mis manos  conducen con alegría
esas siluetas que irán quedando
en el libro de mi memoria.

Crear es amar siendo las letras,
una escultura, que  como “Pigmalión”,
pueden tomar vida,
energía de modelar un corazón.

El pincel del artista,
 líneas cautivas de sus bocetos,
universo vivo y entusiasta
siendo paisajes y formas
 pléyades de los cautivadores momentos.

No hay horas para crear,
el alma se alimenta del arte de lo creado
y van tomando forma
la maña del dibujo de las letras.

Ahí, donde el alma se enamora,
eriza la piel o da un vuelco el corazón
cuando la poesía entrelaza,
cuando toma el perfume de la razón.

Esa razón del arte para vivir
llenando los salones de la emoción
donde quedan los archivos
que se han podido escribir,
dibujar o pintar
y hasta en su momento esculpir.

                                                       Autora Pilar Novales Fandos
   

miércoles, 5 de septiembre de 2018

¡CON DOS COPAS DE VINO!

La luz de la luna
a damas y caballeros
mece en su cuna
y con dos copitas de vino
voy esperando a un Amor,
que   bien adivino,
va a ser conquistador.

El mar de fondo
al coqueteo de sus olas,
sonríe esperanzado
y yo en él,
mi mirada desnuda
frente al mar.

En carroza de estrellas
llega quien me quiere amar,
esa estrella llena de lunas
que  envolviendo mi mirada,

a quien ofrezco el vino generoso
que en su copa o en la mía,
 al juntarse nuestros labios,
van haciendo eco entre las olas.

Esos nuestros besos,
besos que el destino
iba guardando en el tiempo presos
para una noche sin olvidos
de amores inmensos.

                                Pilar Novales Fandos

                rpsafecreatic                                                               




ADORACIÓN DE LOS MAGOS DE VELÁZQUEZ



Adoración de los Magos1619. Se estima que sus modelos fueron su familia: así el Niño Jesús sería su hija Francisca, la Virgen su esposa Juana, Melchor su suegro Pacheco y Gaspar sería el mismo Velázquez.

La obra bidimensional de esta imagen forma parte del dominio público mundial en razón de la fecha de muerte de su autor, o de su fecha de publicación.









lunes, 3 de septiembre de 2018

ENTRE LA ARENA Y EL MAR



Que cantos y que silencios

tiene la vida
entre la arena y el mar.

Qué claritos de luna con su cantar,
sin pasiones, sin envidias,
qué río dulce  buscando el mar.

Y tú en la orilla de la noche con gozo
buscando abrazos, besos y caricias,
buscando las flores de mi regazo…

En la decadencia de amores
tú y yo cogemos la rosa más delicada
cubriéndonos sus pétalos de colores.

Y cada noche pone luz en el mar
la barca de nuestra existencia
para volver a navegar...

                                 Autora  Pilar Novales Fandos


DE FLOR EN FLOR

De flor en flor
van tejiendo las mariposas
la sonrisa que llega
a un corazón poético.

El dulzor se riega por todo el sendero,
el aire se embellece en perfumes
y en orar en el jardín con dignidad
surge la poesía del Amor.

Pero hay que entender
que el Amor se tiene que educar,
comienza con un embrión
que hay que llevar mesura
en una atenta gestación
para que el niño Amor,
llegue al mundo con sonrisa y emoción.

Pues después del primer lloro
ha de comenzar su educación
ya que salió del Edén
y mucho tendrá  que aprender
pora la locura del mundo comprender.


 A. María Pilar Novales Fandos

domingo, 2 de septiembre de 2018

LAS MENINAS DE VELÁZQUEZ


LAS MENINAS DE VELÁZQUEZ

Museo del Prado, Madrid.
Pintado en 1656, el lienzo que en los inventarios reales se llama "de la Familia" y el uso ha consagrado como Las Meninas es algo más que un conjunto de retratos. En alguna ocasión se le ha llamado la "Teología de la pintura" y en realidad nunca como en él se ha conseguido un fragmento de pura pintura, de captación del aire y de las relaciones espaciales de las cosas en una atmósfera viva y en un espacio concreto y mensurable.
En un salón bajo del Viejo Alcázar de Madrid, de blancos muros cubiertos de cuadros, se ha reunido la familia real para que el pintor de cámara retrate a los reyes. La infantita, los servidores más inmediatos, los enanos, el mastín, son tratados igualmente como puros elementos plásticos, fundidos todos en el aire casi palpable que se dora de luz bajo los altos techos. Los reyes, situados idealmente donde hoy se coloca el espectador, reflejan su imagen pintada en el espejo del fondo, y el pintor los mira (nos mira) con fijeza y profundidad.
El eje plástico del cuadro, hacia el que se inclinan las dos "meninas" que le traen de beber en un fresco búcaro de barro, es la infanta Margarita María, futura emperatriz de Alemania, de algo más de cinco años, rebosante de gracia infantil y con algo ya de femenina coquetería dentro del complicado y rígido traje cortesano. La técnica pictórica se hace ligerísima al recorrer los brillos de las sedas de su traje y del de sus meninas, enanas y dueñas, todos de nombre y biografía conocidos. El golpe de sol del fondo y el polvillo luminoso frente a las ventanas hacen del cuadro algo vivo, con realidad instantáneamente sorprendida.
Pero a la vez, seguramente hay en el cuadro intenciones alegóricas y quizá políticas, aún no suficientemente claras. El cuadro, además, tiene el interés de mostrarnos la más segura efigie del pintor que conservamos. Hombre de cincuenta y siete años, sereno, de noble aspecto y porte flemático, tal como lo describen sus biógrafos, se nos ha corporeizado en su propio quehacer de pintor de la nobleza. La cruz de Santiago, que se le concedió en 1659, fue añadida sin duda al lienzo, quizá después de la muerte de Velázquez.